StoryTelling
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SOMOS PURA FICCIÓN

2020-04-26

Sabemos que las historias permean todas nuestras actividades y ayudan a relacionarnos con otras personas, a comprender el mundo, nos enseñan; incluso cuando nos vamos a dormir nuestro cerebro las sigue contando en forma de sueños, en fin, es difícil concebir nuestro diario vivir y el ser funcionales sin ellas.

Eso hace que las compartamos a cada momento, pero ¿hasta qué punto lo que contamos es real?

 ¿Qué historias contamos? 

En SU libro Impacto Narrativo  la psicóloga Melanie Green, experta en narrativas, cuenta que existen los siguientes tipos de historias:

Oficiales: Creadas por grupos organizados, como las que cuentan las religiones, por ejemplo.

De primera mano: Aquellos recuentos de experiencias propias.  

De segunda mano: Es el recuento de historias que nos han contado otras personas.

Varias veces, Cuando vamos a contar una historia, acudimos a nuestras experiencias mentales, nuestro banco de recuerdos. Buscamos en nuestra cabeza qué historia de nuestro repertorio aplica para la situación que experimentamos: resolver un problema, dar un consejo, entretener, etc.   

Entonces contamos lo que nos ocurrió, sin saber que eso que narramos es solo lo que creemos que pasó, porque apenas intentamos revivir un recuerdo, nunca vamos a ser capaces de contar exactamente lo que pasó:

 

Es imposible contar una cosa exactamente tal como ocurrió, porque lo que uno dice nunca puede ser exacto, siempre se deja algo, hay muchas partes, aspectos, contracorrientes, matices; demasiados detalles que podrían significar esto o aquello, demasiadas formas que no pueden ser totalmente descritas, demasiados aromas y 

sabores en el aire o en la lengua, demasiados colores. 

– El cuento de la criada –

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SOMOS PURA FICCIÓN

2020-04-26

Sabemos que las historias permean todas nuestras actividades y ayudan a relacionarnos con otras personas, a comprender el mundo, nos enseñan; incluso cuando nos vamos a dormir nuestro cerebro las sigue contando en forma de sueños, en fin, es difícil concebir nuestro diario vivir y el ser funcionales sin ellas.

Eso hace que las compartamos a cada momento, pero ¿hasta qué punto lo que contamos es real?

 ¿Qué historias contamos? 

En SU libro Impacto Narrativo  la psicóloga Melanie Green, experta en narrativas, cuenta que existen los siguientes tipos de historias:

Oficiales: Creadas por grupos organizados, como las que cuentan las religiones, por ejemplo.

De primera mano: Aquellos recuentos de experiencias propias.  

De segunda mano: Es el recuento de historias que nos han contado otras personas.

Varias veces, Cuando vamos a contar una historia, acudimos a nuestras experiencias mentales, nuestro banco de recuerdos. Buscamos en nuestra cabeza qué historia de nuestro repertorio aplica para la situación que experimentamos: resolver un problema, dar un consejo, entretener, etc.   

Entonces contamos lo que nos ocurrió, sin saber que eso que narramos es solo lo que creemos que pasó, porque apenas intentamos revivir un recuerdo, nunca vamos a ser capaces de contar exactamente lo que pasó:

 

Es imposible contar una cosa exactamente tal como ocurrió, porque lo que uno dice nunca puede ser exacto, siempre se deja algo, hay muchas partes, aspectos, contracorrientes, matices; demasiados detalles que podrían significar esto o aquello, demasiadas formas que no pueden ser totalmente descritas, demasiados aromas y 

sabores en el aire o en la lengua, demasiados colores. 

– El cuento de la criada –