Comienza a contar las historias que tu audiencia necesita escuchar.

A mis 10 años todavía no sabía nadar.
Atesoraba esa información como un secreto de espionaje de la Interpol, pues 
sentía que era el único, de todas las personas de mi edad, que no sabía hacerlo.

Mi madre salió al rescate y me inscribió a un curso de natación en la escuela: "Los Tiburones".

El primer día de clase, luego de cambiarme y salir  tiritando en pantaloneta  al
 sector de las piscinas, a nosotros los primerizos nos hacían un par de preguntas 
para asignarnos el nivel.

Yo tenía claro que debía comenzar desde el cero.

De las tres piscinas: La olímpica, la semiolímpica y la infantil, debía situarme 
en la última, junto a un grupo de niños de 4 a 8 años que no paraban de gritar.

.Mi pena pudo más y cuando me preguntaron si dominaba algún estilo mentí:
 "Si claro, el perrito", respondí. Me enviaron al curso del estilo espalda.

Cuando llegué al lugar, la profesora nos reunió a todos y dijo: "Por favor métanse
 al agua".  De inmediato comencé a escuchar los ¡Splash! de mis compañeros de clase.

Yo, situado en el borde de la piscina, me quede mirando un punto fijo en el horizonte, 
mientras pensaba en titulares de noticias del estilo:
 Niño que no sabe nadar muere ahogado en su primera clase de natación.

La profesora se me acercó y preguntó: "¿Qué te pasa?" Ahí ya no pude sostener más
 mi teatro y le respondí en voz baja: "Es que no sé nadar". No había solución me iba 
a enviar a la piscina infantil.

  Pero paso algo extraordinario.

Sonrió y me dijo: "Tranquilo, te vas a tirar al agua con este flotador y vas a hacer
 justo lo que yo te indique, ¿bueno?".  Y así, siguiendo sus instrucciones me eché
al agua, aprendí a mantenerme a flote y luego a nadar en diferentes estilos.

Quizás alguna vez has pensado: "Yo no sé contar historias", y si alguien te ha dicho 
que necesitas habilidades especiales para hacerlo, te está mintiendo.

Por eso preparé esta guía para ti.  Te sirve como flotador para saltar a la piscina 
de la narración y comenzar a contar tus historias de negocio.

Si quieres, puedes saltar los preliminares e ir directamente a la página 7, donde 
te enseño cómo estructurar una historia de negocio o a la 17 en dónde te doy 
consejos de cómo encontrarlas.
.
A la larga contar historias es como saber nadar, pues una bien contada puede 
salvar tu vida o tu negocio.

Juanma, tu Copystoryteller de confianza.

Completa el formulario y descarga la guía definitiva para contar historias

AVISO LEGAL | TÉRMINOS Y CONDICIONES | POLÍTICAS DE PRIVACIDAD | POLÍTICAS DE COOKIES

JUAN MANUEL RODRÍGUEZ©. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. DISEÑADO POR ADRIANA CHAUX​